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23

jun 2020

CONCILIACIÓN EN TIEMPOS DE COVID-19

23 de Junio de 2020.

Artículo de la secretaria de Mujer y Políticas de Igualdad de CCOO Castilla y León publicado el 20 de junio de 2020 en El Día de Valladolid.

"Es más que evidente que esta crisis, además de sanitaria, es económica y social. Ha destapado todas las carencias que tiene nuestra sociedad y las ha agravado. También ha mostrado, de nuevo, el papel fundamental de las mujeres durante los momentos más difíciles y ha vuelto a colocar la “espada de Damocles” de los cuidados sobre sus cabezas".


Ahora, que comienza la desescalada, cuando muchas mujeres se han tenido que incorporar a la actividad en sectores muy feminizados, como el comercio y la hostelería, el problema se está mostrando en toda su crudeza.

Las mujeres han vivido circunstancias muy diversas durante la pandemia. Por un lado hemos visto trabajadoras esenciales, no solo sanitarias, sino también de sectores determinantes, como la agroalimentación, el comercio de alimentación, la limpieza o los cuidados, que han tenido que seguir en sus puestos de trabajo en condiciones de excesiva sobrecarga física y emocional y, en ocasiones, con unas medidas de seguridad muy precarias. Vaya nuestro reconocimiento público para todas ellas.

Otra parte ha podido realizar su trabajo desde casa, mediante el teletrabajo, pero la mayoría de las empresas no estaban preparadas para ello y han tenido que adaptarse, a marchas forzadas, a nuevas condiciones tecnológicas, compaginando, además, trabajo con responsabilidades domésticas y de cuidado.

Otras muchas se han visto afectadas por ERTES que, afortunadamente, han evitado que pasen directamente a las listas del desempleo. Muchas mujeres autónomas han tenido que paralizar su actividad obligadas por el Estado de Alarma.

Todas han sufrido una merma considerable en sus ingresos, algo especialmente duro en las familias monoparentales fundamentalmente integradas por mujeres, pero también han tenido que hacer frente a una gran tensión emocional respecto de sus respectivos empleos con una gran incertidumbre sobre el futuro y dificultades de adaptación en el presente. Además, sea como fuere el grado de afectación que han sufrido en su trabajo, se han tenido que hacer cargo de la mayoría de las tareas domésticas y del 70% de los cuidados de menores y mayores ya que los roles de género se han seguido perpetuando en este sentido y también en esta crisis sanitaria. A la habitual dificultad que las familias tienen para conciliar vida personal, familiar y laboral, se ha unido el cierre de escuelas infantiles, centros educativos y centros de día para personas mayores que han cortocircuitado los espacios de respiro con que cuentan las personas trabajadoras para organizar su vida.

Ahora muchas mujeres están volviendo a sus empleos en el comercio, en la hostelería, y las empresas, siguiendo las recomendaciones sanitarias, están organizando turnos de trabajo sin contemplar medidas de conciliación. ¿Qué hacer cuando los y las abuelas, que siempre se han hecho cargo de los menores, no deben hacerlo para no poner en grave riesgo su salud? Las mujeres toman siempre la decisión a favor de los demás aún a sabiendas del perjuicio que las supone. Reducen su jornada o se acogen a excedencias o a permisos no retribuidos, planificándose una vida con menos ingresos y un futuro con más pobreza a la hora de la jubilación.

¿Es inevitable que todas las medidas que se pueden adoptar ante esta situación deben pasar por una pérdida de salarios insostenible para muchas familias, especialmente para las encabezadas exclusivamente por mujeres? Comisiones Obreras cree que no.

Por este motivo, desde la Confederación se están solicitando incentivos a las empresas que faciliten la adaptación y flexibilización de la jornada y ayudas para paliar la pérdida de ingresos que supone a las personas trabajadoras el acogerse a excedencias o permisos no retribuidos para el cuidado de menores, mayores o personas dependientes, entendiendo siempre que este no es un problema exclusivo de las mujeres, pero que les afecta en gran mayor medida. En Castilla y León, mediante el Diálogo Social, ya hemos logrado este tipo de ayudas, pero debemos seguir negociando para que se flexibilicen los requisitos y lleguen a un mayor número de familias que lo necesitan.

En Comisiones Obreras, estamos negociando en las empresas, dichas medidas de adaptación y flexibilización de la jornada para personas trabajadoras con dificultades de conciliación de su vida personal, familiar y laboral o con necesidades especiales, que de ninguna manera, deben ser incompatibles con mantener las medidas de seguridad necesarias para evitar el riesgo a contagio por coronavirus. Pero son muchas las ocasiones en las que nos encontramos con que las empresas anteponen sus intereses económicos sin tener en cuenta las dificultades con las que se encuentran las familias, algo que no se debe obviar pues todos y todas somos seres interdependientes y un sistema de cuidados robusto es imprescindible para el mantenimiento de nuestro Estado de Bienestar.

En nuestra opinión, es imprenscindible contar, cuanto antes, con una buena infraestructura de servicios de cuidado de calidad que además de facilitar la conciliación, es generador de empleo y sobre todo de empleo femenino. La Consejería de Familia ha anunciado la puesta en marcha para los meses de verano del programa Conciliamos, un programa también fruto del diálogo social que atiende, con actividades lúdicas en los colegios, a menores cuyos padres trabajan, medida que aplaudimos y que creemos que es más que necesaria. También creemos que, con las adecuadas medidas de seguridad, se deberían dar alternativas al cuidado de las personas mayores y dependientes. No podemos dejar de volver a insistir sobre la necesaria corresponsabilidad en las tareas del hogar y de los cuidados que, tampoco durante este duro confinamiento, han sido asumidas en igualdad.

La vuelta a la normalidad exige contar con medidas eficaces que tengan en cuenta la perspectiva de género, empezando por unas medidas de conciliación corresponsable que no pasen por una asumida pérdida de ingresos mayormente de las mujeres y evitar agrandar la brecha que ya existe históricamente. Comisiones Obreras va a seguir peleando en la negociación colectiva y en la concertación social por un sistema de protección igualitario, para que no sean las mujeres nuevamente quienes paguen doblemente el precio de esta crisis y se queden de nuevo atrás.

Yolanda Martín Ventura, secretaria de Mujer y Políticas de Igualdad de CCOO Castilla y León

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