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25

oct 2019

No mezclar churras con merinas

25 de Octubre de 2019. Luis Fernández Gamazo, secretario de Organización y Comunicación de CCOO-CyL

Hemos llegado a un punto con el grave conflicto político y social que sufre Cataluña que para menospreciar o atacar a alguien en el resto de España no hay nada más efectivo que insinuar que apoya al independentismo. CCOO no se ha salvado de esa estrategia a la que algunos opinadores y columnistas recurren con frecuencia para desacreditar nuestro trabajo como organización que se caracteriza por la defensa de los derechos de los trabajadores.


El último caso, pero no el único, ha sido, precisamente, el de Julio Valdeón en su columna de la semana pasada en este mismo periódico cuando afirmaba categóricamente que nos sumábamos a la “huelga general de país” en Cataluña (más bien un “cierre patronal”), mientras en Castilla y León salíamos a la calle para reclamar a la Junta que cumpla con el compromiso de las 35 horas para los empleados públicos. Y se quedaba tan ancho afirmando acto seguido: "a mí me provoca náuseas verlos desfilar con supremacistas y reaccionarios", obviando inexplicablemente, en alguien informado, que en ningún momento CCOO apoyó, ni de lejos, esa pretendida “huelga” del 18 de octubre.

Comisiones Obreras hemos venido expresando la preocupación por el riesgo de que una situación de profunda complejidad política, polarización y enfrentamiento social y en precampaña electoral, derive hacia un camino de no retorno y de crispación o de pensar que solamente el Código Penal resolverá lo que por otros medios se ha sido hasta ahora incapaz de reconducir, no parece que está posición, legítima por otra parte, nos haga cómplices de nadie.

Es evidente que nuestra acción sindical diaria en miles de centros de trabajo y en el resto de campos en el que desarrolla su trabajo una organización sindical como la nuestra, por cierto la más representativa entre los trabajadores de nuestro país, también en Cataluña y en Castilla y León, está sometida a la crítica y a la fiscalización por parte de gente que opina distinto o discrepa de nuestras estrategias, pero al menos se debe exigir que esa crítica se base en hechos ciertos, en lo referente a nuestra posición sobre esa “huelga” no ha sido así y conviene recordarlo.

Mezclarlo, precisamente con la acción movilizadora desarrollada en estos momentos, convocatoria de huelgas incluidas (estas si claramente laborales) en defensa de la vuelta a la jornada laboral de 35 horas en el ámbito de la administración autonómica de Castilla y León, busca confundir aun más a la ciudadanía, como si el sindicalismo de clase, tuviera dos maneras de actuar según el territorio del que se trate, sea Castilla y León o en Cataluña. Recomiendo ver en qué está CCOO en un sitio y en otro: tratando de recuperar lo perdido durante la crisis y que en gran medida es fruto del trabajo sindical y de otros movimientos sociales a lo largo de muchos años. Por tanto, no estaría de más un poco de rigor y seriedad.

La misma seriedad que se está pidiendo al Gobierno autonómico en el conflicto actual, tras incumplir las previsiones del Acuerdo firmado en primavera que permitía recuperar la jornada de 35 horas y con ello un mejor reparto del empleo, objetivo principal de CCOO cuando se implantaron, también a través de un acuerdo, hace años en la Junta y en otros ámbitos públicos y del sector privado.

Seriedad, también, porque los firmantes de dicho acuerdo no lo suscribían a título individual sino en representación de una institución unos, como representantes legítimos de las mismas y como representantes otros, también legítimos, de los trabajadores de la Junta. Es norma en cualquier Estado democrático el cumplimiento de los acuerdos firmados y así debe ser en este caso, si no se quiere contribuir a la falta de credibilidad de la acción política, aparentemente más orientada al rédito electoral de corto plazo que al asentamiento de un modelo de entendimiento basado en el reconocimiento de los interlocutores, en la necesidad de acuerdo y por último en su cumplimiento.

Y, si puede ser, no mezclen churras con merinas.

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