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23

oct 2019

575 días de infamia en la hostelería de Valladolid

23 de Octubre de 2019. Marcos Gutiérrez Benito, secretario general de CCOO Servicios-CyL.

En el momento de teclear estas líneas son 575 los días que han transcurrido desde que aquel lejano 26 de marzo de 2018, se alcanzara el acuerdo que desbloqueaba el Convenio Colectivo de Hostelería de la provincia de Valladolid, y que suponía una mejora en la condiciones salariales de este colectivo. Son muchas las cuestiones que han acaecido alrededor de este proceso en estos 575 días, mucho lo dicho, mucho lo escrito y mucho más lo publicado, pero en definitiva, ha sido 575 días donde ha sido “mucho el ruido y pocas las nueces”.


575 días llevan los excelentes profesionales de la hostelería pucelana sin cobrar, lo que en puertas de la Huelga de Semana Santa convocada por los dos sindicatos CCOO y UGT se alcanzó por todas las partes, y que debía servir para dotar a una actividad esencial de la economía de nuestra provincia de estabilidad, de dignidad, y de derechos a los y las trabajadoras que en ella se emplean.

Estoy seguro que cualquiera que lea estas líneas recuerda que esta “guerra”, iniciada hace 575 días, comenzó con un “lío de papeles”. Aquella famosa acta que todos sabían que existía, pero que alguien guardó con la esperanza de “salirse con la suya”.

Todo aquel lío lo desenredó acertadamente la Delegación Provincial de la Junta de Castilla y León, y eso dio comienzo a otra argucia por parte de la Hostelería de Valladolid, de otro lío, este tremendo lío de la legitimidad de las patronales para firmar acuerdos. Porque es eso sobre lo que dentro de un mes un juzgado de Valladolid va a pronunciarse, si las patronales de Hostelería de Valladolid representan a alguien, o son solo instrumentos para la gestión de subvenciones.

Y luego vendrá la sentencia, y lamentable habrán pasado otros días más que sumar a estos 575 en los que los trabajadores y las trabajadoras, esas que hacen de la hostelería de Valladolid una seña de identidad de nuestra ciudad. Esas personas que con su profesionalidad han situado a Valladolid como un referente de calidad hostelera. Esas que cada día nos brindan su trabajo y esfuerzo para que la cuidad pueda disfrutar, verán por fin reconocido su derecho a percibir un salario actualizado a los tiempos en los que vivimos, y las empresas disfruten de mayores cotas de competencia entre ellas.

575 días llevan esperando los trabajadores y las trabajadoras que su nomina mensual aumente. 575 días en los que comprueban que todos los indicadores de rentabilidad de la hostelería están disparados por encima incluso que antes de la crisis. 575 días viendo como todo su esfuerzo, trabajo y dedicación no se ven recompensados con más salario, con más derechos. 575 días con el mismo sueldo que cobraban en el año 2017. 575 días en los que ninguna institución a la que han acudido ha hecho nada por ellos y ellas, más allá de las buenas palabras. 575 días en los que la presidenta que los engañó sigue acaparando cargos, fotos con políticos, asistiendo a inauguraciones, viajando por España con su eterna sonrisa y su manifiesta incapacidad. 575 días de líos entre los directivos de esta patronal que reelige a su presidenta entre 16 socios. 575 días en los que más del 90% de las empresas, cobren lo que cobren por sus productos y servicios, mantienen a sus plantillas en los niveles salariales más bajos posibles. En definitiva, 575 días de infamia.

Pero todo tiene un final, y seguramente un par de meses más, después de estos 575 días, un tribunal decidirá si la patronal de Hostelería de Valladolid representa al sector, o es una asociación minoritaria. Esperamos y confíamos que el Convenio Colectivo acordado y rubricado para evitar una huelga, sirva para poner fin a este gran lío. Lo dicho, a estos 575 días de infamia.

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